Pensar es una habilidad que puede desarrollarse. Para ello se requiere
diseñar y aplicar procedimientos dirigidos a ampliar y estimular el uso de la
mente, desarrollar estructuras que faciliten el procesamiento de la información
y propiciar la práctica consciente y controlada de los procesos que favorezcan
el pensamiento crítico. En tal sentido, los procesos básicos del pensamiento:
observación, descripción, comparación, clasificación, análisis, síntesis y
evaluación; son los pilares fundamentales sobre los cuales se apoyan la
construcción y la organización del conocimiento y el razonamiento.
A través de la observación, el individuo examina intencionalmente y de
acuerdo a con su interés y experticia, una situación u objeto para detectar sus
atributos, cualidades, propiedades o características. Para observar se requiere
agudizar los sentidos, percibir y prestar atención selectiva para analizar y
organizar la información en la memoria. El producto de la observación es la
formación de imágenes mentales de aquello que fue observado y que puede ser
evocado en cualquier momento.
La habilidad de observar es significativa para descubrir problemas y
encontrar explicaciones. Para favorecer este proceso se recomienda observar
figuras, visualizar imágenes reales, examinar objetos y
plantear la búsqueda de atributos desde diferentes focos de interés.
El resultado de la observación se puede expresar en forma precisa y ordenada
a través del lenguaje verbal o escrito, permitiendo enumerar e integrar las
características observadas, en un todo significativo (Meza, 2004). Este proceso
cognitivo se conoce como descripción. Las actividades relacionadas con
redacción de características o procedimientos, resúmenes de datos biográficos,
organización de información leída, reconocimientos de relaciones entre objetos,
estimulan este proceso.

El proceso de comparación permite establecer relaciones de semejanza o
diferencia, bajo la base de algún criterio o variable, entre objetos,
situaciones, hechos o personas. La importancia de cada parámetro está en función
de las razones o necesidades que originan la comparación (Ríos, 2004). Se puede
incentivar la relación en clase resolviendo analogías, analizando elementos
faltantes de secuencias, estableciendo vínculos, explicando contenidos de
premisas no explicitas.
La clasificación es el proceso a través del cual se establecen relaciones
entre los elementos agrupados de un conjunto, para formar con ellos los
subconjuntos, clases o conceptos, de acuerdo con las características esenciales
que comparten. Los elementos diferentes en la variable o criterio considerado,
constituyen las distintas clases, mientras que las semejanzas se agrupan en la
misma clase. Cada elemento se debe clasificar en una sola categoría que es
mutuamente excluyente de las otras, mientras más inequívoca sea su ubicación,
mejor. No puede quedar ningún elemento del conjunto sin clasificar.

El proceso de análisis, permite la comprensión de algo a través de la
descomposición de sus partes de acuerdo a un criterio de interés del sujeto que
analiza (Ríos, 2004); mientras que el proceso de síntesis permite recomponer e
integrar. Ambos procesos son complementarios e interactúan y se perfeccionan
constantemente, por esta razón se les llama procesos integradores. Por ejemplo,
mientras por la observación se descompone un hecho, por la descripción se
sintetiza (Meza, 2004.
El docente puede favorecer el análisis señalando instrucciones donde se deban
separar los objetos por criterios, se motive a determinar funciones, se promueva
el análisis de contenidos, figuras, gráficos, se trabaje con la separación de
los elementos. Para promover la síntesis es recomendable, promover la
construcción de nuevas ideas de los conocimientos previos, realizar
anticipaciones, desarrollar esquemas, parafrasear, resumir, observar figuras y
describir sus partes.
El proceso de evaluar permite al individuo que ha realizado todos los
procesos antes mencionados, emitir un juicio de valor en forma clara y precisa.
En este proceso subyace la comparación contra un modelo ideal, por lo tanto se
debe tener muy claro cuál es el referente para poder evaluar. Es importante que
el niño que está en la fase de las operaciones concretas, aprenda a comparar en
relación con algo, es decir, tal cosa es mejor o peor en relación a.... Esta
practica propicia (no garantiza) la elaboración de juicios de valor objetivos y
favorece la tolerancia.
En pro de estimular el aprendizaje estratégico, los educadores del nuevo
milenio deben comprometerse con el desarrollo consciente y deliberado de las
habilidades de pensamiento de los aprendices, proporcionándoles los mecanismos
para poner en práctica los procesos cognitivos básicos descritos, permitiéndoles
construir, comprender, aplicar, extender, delimitar y profundizar el
conocimiento como alternativa para optimizar el aprendizaje y el desempeño del
ser humano.